domingo, 29 de junio de 2014

DON PASQUALE en Flores


DON PASQUALE

 ópera bufa de
Gaetano Donizetti

Autorretrato en forma de caricatura de Donizetti



Nuevamente, la Asociación Cultural Toscana 
nos propone un encuentro dentro del ciclo 

"El Humor en la ópera"

El sábado 5 de Julio a las 16 hs
en ARTIGAS 202

Argumento de DON PASQUALE

ACTO I
Escenas 1–3: una habitación en la casa de Don Pasquale, a las nueve en punto
Don Pasquale es un anciano rico. Ansiosamente espera la llegada de su médico, el doctor Malatesta, para describir la novia que ha elegido para su sobrino Ernesto. Éste se niega a casarse con una rica y noble dama como desea su tío porque está enamorado de Norina, una viuda joven y simpática, pero de condición humilde. El tío decide desheredarlo, casándose él mismo, y a tal efecto ha pedido al doctor Malatesta que le consiga una esposa adecuada. Pero éste, amigo de Ernesto, urde un plan para ayudar a los dos jóvenes. Malatesta, enfrentado a la impaciencia de Pasquale, farfulla que es un bufón, pero procede a describir los atributos de la futura novia ( Bella siccome un angelo – "Bella como un ángel"). Honesta, modesta y dulce, cuando se ve presionado, Malatesta revela que ella es, de hecho, su hermana. Por tanto, el doctor propone a Don Pasquale que se case con su hermana Sofronia, doncella bella y pura, recién salida del convento. Don Pasquale acepta de buena gana. Sobrepasado de alegría, Pasquale exige conocerla, y envía a Malatesta a buscarla (Ah, un foco insolito – "Ah, un fuego inesperado").
Antes de ser llamado, entra Ernesto, y Pasquale reitera sus exigencias: si él se casa con la dama que ha elegido, recibirá una generosa dote; si lo rechaza, será desheredado. Ernesto declara su devoción por Norina y rechazala propuesta de su tío. Don Pasquale decide casarse él mismo, pues está "viejo pero bien conservado". Ernesto le ruega a su tío que consulte a su amigo Malatesta, pero se queda sorprendido cuando oye que Malatesta supuestamente apoya a Pasquale ( Sogno soave e casto - "Sueño delicado y casto";  Ah! Mi fa il destino mendico - "¡Ah! El destino me hace mendigo").

Escenas 4–5: un apartamento en la casa de Norina
En su casa Norina está sentada a solas, leyendo un libro. Recita una palabras sobre el amor , que le parecen cursis y de las que se burla destacando su actitud alegre y caprichosa ante la vida (Quel guardo il cavaliere - "Aquella mirada al caballero";  So anch'io la virtù magica – "También conozco la mágica virtud"). Esta cavatina es un momento destacado del primer acto; en ella se presenta Norina y anuncia de qué será capaz; la cabaletta posterior es de carácter contrastante, más rítmica y movida, y con ello muestra las dos caras del personaje. La cavatina Quel guardo del primer acto de Norina exige una técnica excepcional: largos fraseos, adornos y florituras, agudos arriesgados y numerosos cambios de registro. Ella, lo mismo que Pasquale antes, está impaciente esperando al doctor Malatesta. Un criado le entrega una carta y ante la llegada del doctor Malatesta le pide que la lea. En ella Ernesto le cuenta cómo su tío lo ha echado de su casa y que  sus planes de boda están en peligro.
Malatesta llega para explicarle el plan que ha urdido, pero Norina le corta y le entrega la carta, que él lee en alto: Ernesto ha anunciado su intención de abandonar Roma, y Europa. Malatesta le asegura que ha adaptado su plan. Si Don Pasquale pretende casarse con la hermana de Malatesta, entonces Norina personificará a Sofronia, muy diferente a lo que ella es en realidad, debe hacerse la tonta, ser simple y tímida; de esta forma podrán organizar un matrimonio falso y después de la boda conducir a la desesperación a Don Pasquale. Habiendo organizado que su primo actúe como notario, ellos fácilmente engañarán a Pasquale. Norina consiente en interpretar su papel en el engaño, y ellos discuten sus estrategias en un vivo dúo: Pronta io son - "Estoy dispuesta"; Vado, corro - "Voy, corro").

ACTO II
Un salón en la casa de Don Pasquale
Ernesto está solo, enterado del matrimonio y desconociendo los planes de Malatesta, se desespera y, deprimido, decide partir a tierras lejanas (Povero Ernesto! - "¡Pobre Ernesto!"; Cercherò lontana terra – "Buscaré una tierra lejana";  E se fia che ad altro oggetto - "Y su por casualidad a otro objeto"). Este aria es un buen ejemplo de aria de tenor, plena de tristeza y melódica, acompañada por un solo de trompeta. Abandona la habitación justo cuando entra Pasquale, vestido finamente, junto con su sirviente, a quien da instrucciones de que entre Malatesta en cuanto llegue. Se pasea con su gran vestuario, esperando en que disfrace su avanzada edad.
Don Pasquale recibe la visita del doctor y la de Norina, disfrazada, a la que presenta como su hermana, Sofronia, recientemente llegada de un convento. Pasquale queda rápidamente encantado con la bella muchacha, que está interpretando el papel de una modesta y sumisa dama, ante la satisfacción de Malatesta y la evidente satisfacción de Pasquale. (Via, da brava - "Adelante, ten valor"). Don Pasquale quiere acordar el matrimonio inmediatamente. Norina da su consentimiento al matrimonio, lo que complace a Pasquale. Malatesta hace entrar como "notario" a su primo Carlino. Sentándose, Carlino escribe un contrato de matrimonio dictado por Malatesta y Pasquale (Fra da una parte... – "Por una parte..."). El contrato se escribe rápidamente: Pasquale firma pero, antes de que Norina pueda firmar, Ernesto irrumpe. Pretende dar su último adiós, y se queda sorprendido al ver a Norina a punto de casarse con Pasquale. Sin embargo, Malatesta le convence de que no diga nada (Figliol non mi far scene – "Hijo, no hagas una escena";  Pria de partir, signore; E rimasto là impietrato - "Antes de partir, señor; Se ha quedado allí petrificado"), y se ve forzado a actuar como testigo final.
Don Pasquale firma un contrato de bodas con el cual dona a la joven la mitad de sus bienes. Apenas es firmado el contrato, Norina abadona sus pretensiones de docilidad, y rechaza el abrazo de Pasquale. Cambia inmediatamente su conducta, convirtiéndose en arrogante e impertinente. Anuncia su intención de enseñarle maneras, y tener a Ernesto como un galán que lo acompañe en sus salidas vespertinas. Pasquale está horrorizado por su transformación, mientras Malatesta y Ernesto apenas pueden ocultar su diversión. (È rimasto là impietrato – "Ahí está él, petrificado"). Reuniendo al personal de la casa, Norina recita una larga lista de demandas - más sirvientes (jóvenes y guapos), carruajes y caballos, muebles - e les instruye para que no reparen en gastos. Pasquale queda petrificado ante sus infortunios, de manera que Malatesta le urge a que se vaya a la cama, con una advertencia a Ernesto y Norina para que mantengan el engaño. Don Pasquale se siente engañado (Son tradito, beffegiato - "Soy traicionado, burlado").

ACTO III
Escenas 1–5: Una habitación en casa de Don Pasquale
Don Pasquale está sentado en una habitación, rodeado por pilas de joyas recientemente adquiridas, vestidos y otras cosas semejantes, al tiempo que los sirvientes se apresuran entrando y saliendo del apartamento de Norina (I diamanti, presto presto – "Los diamantes, rápidamente, rápidamente"). Cansado de los gastos desmesurados de su mujer y de los continuos cambios en la casa, Pasquale reúne el coraje para enfrentarse a su tiránica nueva esposa. Sale Norina, vestida para salir al teatro. Él intenta razonar, pero ella le presta poca atención (Signorina, in tanta fretta – "Señorita, con tanta prisa"). Exasperado prohíbe a su esposa que vaya al teatro esa noche, que si se va, puede que él no la deje regresar, una idea a la que ella responde con insinceridad (Via, caro sposino – "Vamos, querido maridito") y acaba dándole una torta.
Por otro lado, Norina le hará creer que además tiene un amante. Al salir, tira una nota que Pasquale recoge y lee. La nota se dirige a Sofronia, organizando un encuentro en el jardín con su autor admirador y anónimo. Desesperado, le dice a un sirviente que llame a Malatesta, antes de marcharse de la habitación.
Los sirvientes regresan y, entre ellos, todos juntos se quejan de la cantidad de trabajo que se les obliga a hacer, y ponen de manifiesto cuánto están disfrutando de la farsa que se desarrolla entre Pasquale y su nueva esposa (Che interminabile andirivieni! – "¡Qué interminable ir y venir!"; Quel nipotino - "Ese sobrinillo"). Al acercarse Malatesta y Ernesto, sin embargo, salen, seguros de que más entretenimiento les espera. Malatesta recuerda a Ernesto los puntos principales de su plan, y el segundo se marcha. El doctor se adelanta a saludar a Pasquale, quien le habla de la asignación pretendida por Norina, y su propio plan de exponer su infidelidad ante un magistrado. Malatesta lo convence de moderar su plan y Pasquale, creyendo que él es un aliado, consiente en sus condiciones, mientras contempla su venganza sobre Norina (Aspetta, aspetta, cara sposina – "Espera, espera, querida esposa"). Entre los dúos y los tercetos de la obra, cabe destacar el dúo bufo Aspetta, aspetta, de Don Pasquale y Malatesta, en el cual el primero planea vengarse de Sofronia, mientras el segundo se burla del viejo (Cheti, cheti - "Calladitos, calladitos";Aspetta, aspetta - "Espera, espera").

Escenas 6–7: El jardín, junto a la casa de Pasquale
En el jardín, conforme se aproxima la noche, Ernesto canta una serenata a su bella amada mientras espera su llegada (Com'è gentil – "Cuán hermosa"). Al final, sale Norina, y ambos cantan un dúo de amor (Tornami a dir che m'ami – "Vuelve a decir que me amas"). El dúo Tornami a dir che m'ami, en el que Norina y Ernesto vuelven a jurarse amor, exige de los dos intérpretes un buen fraseo y habilidad vocal. Don Pasquale, junto a Malatesta, sale del escondite desde donde observaba toda la escena, Ernesto se cubre con una capa y sale corriendo a la casa. Pasquale intenta enfrentarse a Norina 
pero esto sólo provoca una pelea que deja a Pasquale farfullando. Ella rechaza marcharse a petición suya, de manera que Malatesta, como si estuviera de acuerdo con Pasquale, se hace cargo. Pretendiendo negociar con Norina/Sofronia, le dice a Pasquale que la única manera de hacer que ella se marche sería permitir que Ernesto se case con su amada, a quien aparentemente "Sofronia" desprecia. Pasquale consiente, y llama a la casa, de la que salen Ernesto y los criados. Don Pasquale le anuncia, para hacer enojar a su esposa y convencerla de irse, que podrá casarse con Norina y que ella será la nueva señora de la casa. En este punto Malatesta revela que Norina es de hecho la mujer con la que Pasquale cree que está casado, mientras que la verdadera Sofronia está en un convento. El anciano, aliviado de ser liberado de la terrible esposa, perdona a todos y bendice el matrimonio entre Ernesto y Norina. Cuando todos están reconciliados, la moraleja de la historia – no hay que casarse de viejo – es revelada en un juguetón cuarteto (La moral di tutto questo – "La moraleja de todo esto";Rondó: Bravo, bravo).




Algunos datos sobre DON PASQUALE

Don Pasquale  es una ópera bufa en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto en italiano de Giovanni Ruffini y el propio compositor, adaptado del texto de la ópera italiana Ser Marco Antonio, escrito por Angelo Anelli para Ser Marcantonio (1810) de Stefano Pavesi. Don Pasquale se estrenó en el Teatro de los Italianos de París el 3 de enero de 1843, siendo la última de las grandes óperas bufas italianas.
Fue compuesta cuando Donizetti acababa de ser nombrado director musical de la corte del emperador Fernando I de Austria, siendo la ópera número 64 de las 66 que compuso.
La obra, en la tradición de la ópera bufa, está inspirada en la Comedia del arte y los personajes de la pieza hacen eco directamente a los que generalmente se presentan en este tipo de comedia. Así, Don Pasquale se compara a Pantaleón, Ernesto al enamorado Pierrot, Malatesta al listo Scapino, en tanto que Norina representa a Colombina. El falso Notario tiene eco de una larga línea de falsos funcionarios como recurso operístico. Aquí el doctor Malatesta , que sería como uno de los sirvientes de la Comedia, a veces tontos y otras astutos o insolentes, representa el papel de intermediario, como en El barbero de Sevilla de Rossini lo había sido Fígaro (representante, también, de una nueva clase social y de hombre nuevo).
GAETANO DONIZETTI
En el otoño de 1842, Donizetti, después de una breve estancia en Nápoles, regresó a París donde debía supervisar las repeticiones de Linda de Chamounix en el Théâtre-Italien al tiempo que trabajaba sobre el proyecto de una nueva ópera para Viena, La Regina di Cipro (La Reina de Chipre) según un libreto de Giacomo Sacchèro, que se convertiría en Caterina Cornaro. Donizetti había llegado ya a la cumbre de la celebridad, pues ya había compuesto sus óperas más famosas, entre ellas Ana Bolena, El elixir de amorLucía de Lammermoor,La favorita y La hija del regimiento).
El nuevo director, el crítico Jules Janin le propuso componer una ópera bufa para la cual podría contar con una pléyade de cantantes de primer orden. Donizetti aceptó el encargo y eligió trabajar sobre el viejo libreto de Angelo Anelli para la ópera Ser Marcantonio de Stefano Pavesi, estrenada en Milán en 1810, muy popular en los años que siguieron a su creación. Giovanni Ruffini, uno de los cuatro hermanos patriotas italianos, entonces refugiado en París, se encargó de proceder a las adaptaciones necesarias, pero el propio Donizetti, así como los cantantes durante las repeticiones, le demandaron tales modificaciones que al final se marchó y exigió que su nombre no apareciera en el cartel del estreno.
La historia dice que la ópera se compuso en sólo once días, pero es probable que en este período se haya compuesto "sólo" las líneas vocales y que la orquestación procediera de otra época. El compositor utilizó fragmentos de música escrita previamente para otros : Gianni di ParigiEl elixir de amor, L'Ange de Nisida (convertido en La favorita). Dirigía él mismo los ensayos. Se desarrollaron al parecer en una atmósfera glacial, a la orquesta le gustaba poco la partitura. Se dice que al final de un ensayo, Donizetti había exigido al editor Dormoy que le acompañase; buscó entre sus papeles y acabó entregándole una tarjeta que le tendió diciendo: «Aquí, dale esto a Mario, y le dices que cante la última escena, en el jardín, como serenata a Norina.»
Giovanni Mario fue el tenor que cantó el rol de Ernesto en el estreno, junto a Giulia Grisi como Norina, y Luigi Lablache como Don Pasquale, importante elenco ya que eran las máximas estrellas de la época

Don Pasquale, que se convirtió en una de las últimas composiciones del autor, fue estrenada con gran éxito en el Teatro de los Italianos de París en 3 de enero de 1843. El estreno fue literalmente triunfante, lo que no impidió que la acogida de la crítica fuera tibia.

videos de DON PASQUALE ... y una ayudita



                                                   Anna Netrebko canta el aria de NORINA

       
                                                         Juan Diego Florez COM´É GENTIL

           
                                      Momentos de DON PASQUALE por Ruggiero Raimondi

                                 Aquí va una ayudita para los que "hacen los deberes":
Voy a regalar un CD con fragmentos de óperas a la persona que sepa las nacionalidades de Anna Netrebko, Isabel Rey, Juan Diego Florez y Ruggiero Raimondi , así que a averiguar !!!!!!!

domingo, 15 de junio de 2014

THAIS en Olivos




THAIS 

de Jules Massenet

en la versión del Metropolitan Opera House
del año 2009


   Renèe Fleming
   Thomas Hampson

    dirección  Jesús López Cobos 

Honorable Concejo Deliberante 
de Vicente López

Av. Maipú 2502


      miércoles 18 de junio

     18 hs (horario de invierno)

Video y una "ayudita" para ganar el CD

Jules Massenet
(Montaud, Francia, 1842-París, 1912) La ópera tiene uno de sus creadores más sensibles y refinados en Jules Massenet, el más popular de los compositores franceses que han abordado este género después de Gounod y Bizet. Talento precoz, su primer contacto con la música se lo proporcionó su madre. Más tarde, a los nueve años de edad, fue admitido como alumno en el Conservatorio de París. Los años de estudio en esta institución se vieron culminados en 1863 con la concesión del prestigioso Gran Premio de Roma, que permitía a los galardonados residir durante una temporada en la Villa Médicis de la capital italiana.
Su consagración como músico dramático no llegaría hasta el estreno, en 1884, de Manon, compuesta sobre la célebre historia de Manon Lescaut que también inspiraría a Puccini algunos años más tarde. A esta ópera le sucedieron otros títulos importantes como Le Cid (1885), Esclarmonde (1889) y, sobre todo, Werther (1892) y Thaïs (1894), dos obras que conservan aún hoy un puesto de privilegio en el repertorio de los grandes coliseos operísticos.

la más famosa melodía de la ópera Thais es la MEDITACIÖN,
 escrita para un solo de violín,  que aqui interpreta Itzhak Perlman


y aquí va la ayudita para los que hacen "los deberes"
tengo un precioso CD que se va a llevar la persona que me diga quiénes son las cantantes de las que puse foto en el otro artículo , son tres grandes divas de diferentes épocas y sus fotos están  junto al argumento

si hay "empate", se lo gana el que me diga las nacionalidades de las tres

y si persiste el empate, el que me diga la nacionalidad del violinista que toca en el video

suerteeeeeeeeeeeeee !!!!!!!!!!!!!!!!!!

Argumento de la ópera THAIS

Thaïs es una ópera compuesta por Jules Massenet, sobre un libreto del francés Louis Gallet basado en la novela Thais de Anatole France, basada a su vez en la Thais histórica. 
Fue compuesta para lucimiento de la diva estadounidense Sybil Sanderson y estrenada en París, en 1894.

Sybil Sanderson 














La diva Mary Garden conoció gran fama en el personaje, estrenándolo en Nueva York (en la Manhattan Opera House) en 1907.
Mary Garden 

En el Teatro Colón (Buenos Aires) fue estrenada en 1911 por Adelina Agostinelli, y repetida en 1918 por Marcel Journet y Ninon Vallin, que regresó al mismo papel en 1923 y 1925. 
En el Metropolitan Opera de Nueva York la estrenó Geraldine Farrar con Pasquale Amato en 1917, repitiéndola en las temporadas sucesivas. En 1922, la encarnó Maria Jeritza en varias temporadas. Reapareció en el repertorio en 1978 para Beverly Sills y Sherrill Milnes en producción de Tito Capobianco. En 2008, fue nuevamente llevada a escena para Renée Fleming en producción de John Cox.

El momento más conocido de la ópera es la meditación, que forma parte del repertorio estándar de violín.

ARGUMENTO
ACTO I
Escena 1
Un grupo de monjes marchan a sus tareas diarias. Athanaël, el más rigurosamente ascético de todos ellos, entra y confiesa al monje más anciano, Palemon, que se siente perturbado por una serie de visiones sobre una cortesana y sacerdotisa de Venus llamada Thaïs, a la cual vio hace muchos años atrás en su ciudad natal de Alejandría. Creyendo esas visiones como una señal de Dios, él decide, desoyendo el consejo de Palemon, retornar a Alejandría, para convertir a Thaïs al Cristianismo, y convencerla para que ingrese en un convento.
Escena 2
Athanaël llega a Alejandría y visita a su viejo amigo Nicias, un rico hedonista. Nicias lo recibe con los brazos abiertos y le confiesa ser el amante de Thaïs. Tras escuchar el plan de Athanaël, se ríe y advierte que la venganza de Venus podría ser terrible. Sin embargo, manda traer unos ropajes para vestir a su amigo y prepararlo para el festín de esa noche al que asistirá Thaïs. Sus esclavos, Crobyle y Myrtale, visten a Athanaël y se burlan de su mojigatería.
El festín comienza. Thaïs llega y canta un triste dúo de amor con Nicias: Es su última noche juntos. Ella le pregunta sobre quién es Athanaël, al cual escuchó por casualidad, Nicias comenta que él ha venido a enseñarle a "despreciar la carne y amar el dolor". No interesada en su proposición, ella ofende su sentido del decoro con una seductora canción. Él se marcha furioso, prometiendo volver más tarde. Ella se burla con una última replica: "¡Te desafío a venir, aquel quien desobece a Venus!"
ACTO II
Escena 1
Cansada por el festín, Thaïs expresa su insatisfacción por su vida vacía y piensa en el hecho de que un día, la vejez destruirá su belleza. Durante ese momento de debilidad, Athanaël entra y pide a Dios que esconda su belleza ante él. Él le dice que la ama de acuerdo a la enseñanza de "más por el espíritu que por la carne", que ese es un amor por siempre eterno. Pronto sucumbe ante sus encantos físicos, pero triunfa al explicarle que si se convierte, ganará la vida eterna. Ella cae rendida ante su elocuencia, pero se reafirma en su visión nihilista del mundo y lo aparta de sí. A solas, medita largamante y cambia de opinión.
Escena 2
Thaïs se ha unido a Athanaël y decide seguirlo por el desierto. Él le ordena quemar su casa y posesiones para borrar todo rastro de su maldito pasado. Ella asiente, pero pregunta si puede conservar una estatuilla de Eros, el dios del amor, explicando a Athanaël que pecó contra el amor no a través de él. Sin embargo, al oír que Nicias se la regaló, Athanaël le obliga a que la destruya. Nicias aparece con un grupo de juerguistas, descubriendo a Athanaël llevándose a Thaïs. Enfurecidos, comienzan a apedrearlos. Aunque Nicias está estupefacto ante la marcha de Thaïs, la respeta y lanza puñados de monedas para distraer a la gente. Thaïs y Athanaël escapan.
ACTO III
Escena 1
Thaïs y Athanaël atraviesan el desierto. Thaïs está exhausta, pero Athanaël la obliga a seguir caminando como penitencia por sus pecados. Llegan a un manantial, donde Athanaël comienza a sentir compasión por ella más que aversión; entre ellos empiezan a compartir un sentimiento idílico, rozando el amor platónico. Al poco tiempo, llegan al convento donde Thaïs debe quedarse. Dejándola bajo los cuidados de la Madre Superiora Albine, Athanaël comprende que ha terminado su misión, y que nunca la volverá a ver.
Escena 2
Los monjes expresan su preocupación con respecto al comportamiento antisocial y huraño de Athanaël desde su llegada de Alejandría. Athanaël entra y confiesa a Palemon que ha empezado a sentir deseos sexuales por Thaïs. Palemon lo reprende por haber intentado convertirla. Athanaël cae en un sueño depresivo y tiene una visión erótica de Thaïs. Trata de alcanzarla, pero lo esquiva burlonamente. Luego una segunda visión le dice que Thaïs está muriéndose.
Escena 3
Sintiendo que su existencia está vacía sin ella, reniega de sus votos y marcha a buscarla. Llega al convento y la encuentra en su lecho de muerte. Le confiesa que todas sus enseñanzas son mentiras, "nada es tan verdadero como la vida y el amor de los hombres", y que la ama. Sin darse cuenta de ello, le describe que ve las puertas del cielo abrirse y a los ángeles acogiéndola en su seno. Ella muere, y Athanaël se sume en un profundo dolor.
Renèe Fleming