martes, 2 de octubre de 2012

LA FORZA DEL DESTINO

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Portada de la primera edición bilingüe del libreto de La fuerza del destino, San Petersburgo, 1862.

Fue encargada por el entonces Teatro Imperial, hoy Teatro Mariinsky, de San Petersburgo, capital del entonces Imperio ruso y estrenada con la presencia del compositor el 10 de noviembre de 1862 (29 de octubre de 1862, según el calendario juliano, todavía en vigor en el Imperio Ruso hasta 1918). El público no quedó muy satisfecho con la obra, dado que esperaba un libreto menos dramático, más ligero. Pero a pesar de todo, Verdi recibió las felicitaciones del zar Alejandro II de Rusia, que acudió a la cuarta representación, y la crítica.

Después de algunas ulteriores revisiones, tuvieron lugar poco después interpretaciones en Roma en 1863 (como Don Alvaro) y Madrid, en el Teatro Real, con la asistencia del mismo Verdi y la presencia del Duque de Rivas entre el público. La ópera, posteriormente, viajó a Nueva York y Viena (1865), Buenos Aires (1866) y Londres (1867).

Verdi encomendó a Piave una revisión del libreto para el estreno italiano. Al parecer era demasiado violento, «debemos buscar la forma de evitar todos esos muertos», le escribió al libretista Piave. Éste enfermó y el compromiso recayó en Antonio Ghislanzoni, quien alteró radicalmente el final (en la primera versión Don Álvaro se suicida tirándose desde un acantilado), el tercer acto y algunas otras partes. Verdi además compuso una nueva obertura (reemplazando al breve preludio) que era una larga introducción con los motivos de la ópera; el añadido de una escena final en el Acto III, después del duelo entre Carlos y Álvaro. El estreno fue de esta segunda versión, la más conocida y grabada actualmente, ocurrió el 27 de febrero de 1869 en el Teatro alla Scala de Milán. Es la que se ha convertido en la versión "estándar".Esta obra tiene fama de gafe, pues tanto su composición como su estreno estuvieron plagados de desgracias y contratiempos que perduraron muchos años. Así, la noche del 4 de mayo de 1960, sobre el escenario del Metropolitan Opera House de Nueva York, el barítono norteamericano Leonard Warren falleció mientras cantaba É salvo! O gioia!.

             Rosa Ponselle y Enrico Caruso

Argumento


La trama transcurre en España e Italia, alrededor del año 1750. 

Acto I

Habitación del castillo de Calatrava, cerca de Sevilla

Don Álvaro es un joven noble de Sudamérica (presumiblemente Perú) que es en parte indio y que se ha establecido en Sevilla, donde, sin embargo, no se piensa bien de él. Se enamora de doña Leonora, la hija del marqués de Calatrava, quien, a pesar de su amor por su hija, ha decidido que ella se case sólo con un hombre de la más alta cuna. Leonora, conociendo la aversión de su padre, y profundamente enamorada de Álvaro, decide abandonar su casa y su país para fugarse con él, ayudada por su sirvienta, Curra..

Su padre entra inesperadamente y descubre a Álvaro; él lo amenaza de muerte, y, para eliminar cualquier sospecha sobre la castidad de Leonora, Álvaro ofrece entregarse al marqués. Tira su pistola con tan mala suerte que del golpe se dispara y hiere mortalmente al padre de Leonora quien muere maldiciendo a su hija.
Acto II

Cuadro I


Taberna en las afueras de Hornachuelos

El Alcalde, varios muleteros y don Carlos de Vargas, hermano de doña Leonora, están reunidos en la cocina de una posada. Don Carlos, disfrazado como un estudiante de Salamanca, bajo el nombre ficticio de Pereda, busca vengarse de Álvaro y Leonora  "Soy Pereda, de noble ascendencia"). Durante la cena, Preziosilla, una joven gitana, narra las fortunas de los jóvenes y los exhorta a alistarse a la guerra (Al suon del tamburo - "Cuando suene el tambor") por la libertad de Italia, algo con lo que todos se muestran de acuerdo. Habiéndose separado de Álvaro, Leonora llega disfrazada de varón, pero se escapa sin ser descubierta por Carlos.

Cuadro II
Atrio del monasterio

Leonora se refugia en el monasterio ( Sono giunta! [¡He llegado!] ... Madre, pietosa Vergine [Madre, piadosa Virgen]) donde ella cuenta al abad, Padre Guardián, su verdadero nombre y que pretende pasar el resto de su vida como ermitaña. El abad le relata los desafíos por los que va a apasar. Leonora, el Padre Guardián, Fray Melitón y otros monjes se unen en oración.
Acto III

Cuadro I

Bosque próximo al pueblo italiano de Velletri, en Italia

Mientras tanto, don Álvaro se ha unido al ejército español bajo el nombre de don Federico Herreros ( La vita è inferno ...  O tu che in seno agli angeli - "La vida es un infierno para aquellos que son infelices... ¡Oh, mi amada, entre los ángeles!"). Una noche salva la vida de don Carlos que sirve en el mismo ejército bajo el nombre de don Félix Bornos. Se hacen amigos y van a la batalla uno al lado del otro.

Cuadro II

Habitación de los oficiales

En una de esas escaramuzas don Álvaro resulta, como él supone, mortalmente herido, y confía a don Carlos el cuidado de una valija que contiene un puñado de cartas que tiene que destruir en cuanto don Álvaro muera. ( Solenne in quest'ora - "Júrame, en esta solemne hora"). Don Carlos ha jurado no mirar el contenido de las cartas, pero empieza a sospechar de su amigo. (Morir! Tremenda cosa! ... Urna fatale del mio destino - "¡Morir, qué cosa tan tremenda!... Aléjate, fatal lote enviado a mi Destino!"). Abre la valija, encuentra el retrato de su hermana, y se da cuenta de la verdadera identidad de Álvaro. En ese momento un cirujano dice que don Álvaro puede recuperarse. Don Carlos se alegra de poder vengar la muerte de su padre.

Cuadro III

Campamento militar cerca de Velletri

Don Álvaro se ha recuperado y se enfrenta a don Carlos. Empiezan un duelo, pero los soldados los separan a la fuerza. Mientras contienen a don Carlos, el angustiado don Álvaro jura entrar en un monasterio.

Los soldados se reúnen. Trabucco, un vendedor ambulante, intenta venderles sus productos; fray Melitón los sermonea por sus comportamientos viciosos; y Preziosilla los lidera en un coro en alabanza de la vida militar ( Rataplan, rataplan, della gloria - "Rataplán, rataplán, del tambor es la música que enardece el espíritu marcial de un soldado").
Acto IV

Cuadro I

El monasterio

Don Álvaro ha ingresado en el monasterio de Hornachuelos, cerca de donde está la cueva de Leonora, con el nombre de Padre Rafael. Don Carlos llega y le fuerza a luchar ( Col sangue mio[Con mi sangre]; Le minacci, i fieri accenti - "Con mi sangre... Las amenazas, los acentos fieros").

Cuadro II

Exterior de la cueva donde vive Leonora

Leonora reza para encontrar la paz en la muerte ( Pace, pace mio Dio! - "¡Paz, oh Dios padre todopoderoso, dame paz!"). Álvaro entra, pidiendo ayuda, después de haber herido mortalmente a don Carlos en su duelo. Los dos amantes se reconocen. Leonora sale de escena para ver a su hermano, quien, mientras ella se inclina hacia él, la apuñala en el corazón. Leonora regresa con el Padre Guardián; él y don Álvaro rezan al cielo mientras ella muere.






Renata Tebaldi y Franco Corelli

UN BALLO IN MASCHERA

File:Un ballo in maschera, scene di Renzo Mongiardino, 1972, Teatro alla Scala.jpg

                          puesta de Renzo Mongiardino, 1972, Teatro alla Scala















Un ballo in maschere  ( Un baile de máscaras ,en la  traducción al español ) es una ópera en tres actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Antonio Somma, basado en el libreto de Eugène Scribe para la ópera Gustave III (1833) de Daniel-François Auber, que se basó vagamente en el asesinato histórico del rey Gustavo III de Suecia. 

En 1792, el rey de Suecia, Gustavo III, fue asesinado, como resultado de una conspiración política contra él. Recibió un tiro mientras estaba en un baile de máscaras y murió 13 días más tarde por sus heridas. Para el libreto, Scribe conservó los nombres de algunas de las figuras históricas implicadas, la conspiración y el asesinato en un baile de máscaras. El resto de la obra - las caracterizaciones, el romance, la adivinación del futuro, etc. - es invención de Scribe y la ópera no es exacta históricamente.

Sin embargo, para convertirse en Un baile de máscaras que se conoce hoy, la ópera de Verdi (y su libreto) se vio obligado a sufrir una serie de transformaciones, causadas por una combinación de normas de censura tanto en Nápoles como en Roma, así como por la situación política en Francia en enero de 1858.



Coronación  de Gustavo III
La obra de Scribe original, está basada en el asesinato de Gustavo III de Suecia el 16 de marzo de 1792 en un baile de máscaras, como parte de una conspiración política. Jacob Anckarström fue el victimario. En la obra de Scribe aparece como un estrecho amigo del rey. El dato curioso es que el acontecimiento tuvo lugar en los salones de la Opera de Estocolmo.
Eugène Scribe preparó el libreto para el músico Daniel François Esprit Auber quien compuso sobre éste la "ópera histórica" llamada Gustave III o Le bal masqué en cinco actos en 1833. El mismo argumento fue tomado por el libretista Salvatore Cammarano para una ópera de Mercadante llamada Il reggente en 1843. La ópera de Verdi es más conocida y representada que éstas.

1857
De Gustavo III a Una vendetta in dominò
Verdi la tituló inicialmente Gustavo III. Las ideas independentistas estaban a la orden del día en una Italia dominada aún por el Imperio austríaco por lo que los censores no podían pasar por alto una obra donde se asesinaba a un rey.
Un encargo del Teatro San Carlos en Nápoles a principios del año 1857 llevó a Verdi a empezar a supervisar la finalización del libreto (también por Somma) para Re Lear con el propósito de presentar la ópera terminada durante la temporada de carnaval de 1858. Cuando esto demostró que era impracticable, Verdi volvió al tema del asesinato del rey Gustavo III tal como se describe en la ópera de Scribe y Auber, aunque no una narrativa históricamente apropiada.
Somma asumió el nuevo reto y un libreto conocido como Gustavo III fue presentado a los censores en Nápoles a finales de 1857. Para noviembre, Verdi informó a Somma que se habían suscitado objeciones y revisiones demandadas por los censores, la más significativa de las cuales fue rechazar la representación de un monarca en escena - y especialmente el asesinato del monarca. Tal como ocurrió con Rigoletto, se propusieron cambios en los nombres de los personajes y títulos (el rey de Suecia se convirtió en el duque de Pomerania; Ackerstrom se convirtió en el conde Renato) y la ubicación se cambió de Estocolmo a Stettin.
Trabajando junto a Somma a lo largo de las Navidades, Verdi se acomodó a estos cambios. Pidieron a Somma que cambiase los nombres de los personajes en el libreto de Gustave mientras Verdi trabajaba en terminar los borradores de la música. El nombre de la ópera pasó a ser Una vendetta in dominò.
Para el 9 de enero de 1858, antes de prepararla para Nápoles, Verdi escribió desde su casa al San Carlos que "la ópera está hecha e incluso aquí yo estoy trabajando en la partitura completa".El compositor entonces viajó a Nápoles y justo cuando iban a empezar los ensayos de Un vendetta, el 14 de enero de 1858, tres italianos intentaron asesinar al emperador Napoleón III en París.

1858
Los censores bloquean Una vendetta
La imposición de nuevas exigencias por el censor provocaron la ira de Verdi. Rompió su contrato y fue demandado por la gerencia del Teatro San Carlos. Esto le hizo que lanzara una contra-reclamación contra el teatro por daños y, con el tiempo, la lucha legal terminó.

1859
Una Vendetta se convierte en Un ballo in maschera
Cuando los temas legales se resolvieron en pocos meses, Verdi fue libre de presentar el libreto y el esquema musical de Gustave III (que fue básicamente Una vendetta con los nombres de los personajes y los lugares cambiados) al Teatro de la Ópera de Roma. Allí, los censores pidieron ulteriores cambios.
Verdi tuvo que trasladar su acción de Europa a una "inocua" gobernación británica en el Nuevo Mundo. Así la acción se traslada a Boston, a finales del siglo XVII y en vez de un rey, aparece como rol principal Riccardo, el conde de Warwick. En este punto, la ópera se convirtió en Un ballo in maschera ambientado en Norteamérica.

ARGUMENTO

Acto I 

Cuadro I

Antecámara del despacho de Riccardo.

Hay rumores de una conspiración contra el despreocupado gobernador Riccardo. Lo interrumpe su paje Oscar, quien le trae la lista de los invitados al baile de máscaras que está organizando. El gobernador recuerda entonces que entre los invitados está Amelia, una mujer a la que ama en silencio y que está casada con su amigo íntimo Renato. Precisamente en esos momentos llega éste, a prevenirle de la conspiración y a darle el nombre de los sospechosos, información que el gobernador le prohíbe revelarle puesto que no teme por su vida. Un juez informa al rey que pretende aprehender a una conocida adivina por sus prácticas prohibidas. El gobernador le indica que irá personalmente a comprobar si la acusada merece algún castigo. Irá de incógnito e invita a los presentes a que lo acompañen.

Cuadro II

Cobertizo de Ulrica.

En la morada de la hechicera, el gobernador disfrazado de pescador escucha cómo un marinero se queja ante ella de la falta de reconocimiento de sus superiores y ella le vaticina que esa situación cambiará pronto. Riccardo decide hacer algo al respecto, escribiendo una nota de ascenso para el marinero e introduciéndola subrepticiamente en sus bolsillos. El marinero luego la encuentra y todos se sorprenden por los poderes de la hechicera. Inesperadamente llega Amelia y Riccardo se oculta mientras todos los demás son desalojados. Amelia confiesa a la bruja su amor imposible por Riccardo y le pide ayuda para olvidarlo, sin saber que el mismo gobernador la está escuchando, emocionado por saber que su amor es correspondido. La hechicera le indica que vaya a medianoche al campo de ejecuciones para consumir una hierba que hará que abandone esos sentimientos. Amelia se marcha y todos los demás regresan a escena. Riccardo decide seguir con su misión, presentándose ante la hechicera como un humilde pescador que quiere saber lo que le depara el futuro. Ella revisa sus manos y le indica que tenga cuidado, que la próxima persona que estreche sus manos lo asesinará. Incrédulo el rey ofrece su mano a los presentes pero nadie quiere estrecharla. En esos momentos llega Renato, quien inocentemente saluda al gobernador dándole las manos. Es suficiente prueba para Riccardo, quien decide revelar su identidad y dejar en paz a la supuesta hechicera a quien ahora considera sólo una inofensiva farsante: porque su mejor amigo jamás le haría daño. Ella, sin embargo, insiste en que hay más de uno, entre los presentes, que quiere atentar contra él. 

Acto II

En el campo de ejecuciones, a media noche

Amelia está siguiendo las indicaciones de la hechicera mientras medita sobre su amor y su suerte. Entonces llega Riccardo quien, ya confiado por lo que le escuchó decir frente a la hechicera, decide hablar de sus sentimientos. Luego de dudarlo ella revela lo que siente su corazón pero también lo imposible que es consumarlo. Renato, aún preocupado por la seguridad del gobernador, lo ha seguido y al encontrarlo allí con una mujer (a quien no reconoce puesto que ella se cubre el rostro) le pide al gobernador que huya, que tiene informes de que los conspiradores lo siguen. El gobernador asiente pero le pide a su amigo que le jure que llevará a esa mujer a la ciudad sin pedirle que revele su rostro. Su amigo acepta y urge al gobernador a marcharse. Renato y Amelia inician el retorno cuando los conspiradores Tom y Sam los sorprenden preguntando por el gobernador. Al final Amelia debe descubrirse y Renato, horrorizado y avergonzado, asume que su esposa lo engaña con el gobernador. Todos salen de escena en medio de la burla general y la vergüenza de los esposos. 

Acto III

Cuadro I

Despacho en casa de Renato.

En casa de Renato, éste, lleno de ira, discute con su mujer a quien acusa de infiel y a quien indica que dará muerte en castigo. Amelia desesperada le ruega que le permita antes despedirse de su único hijo. Su esposo le pide que vaya entonces a verle, y al quedarse solo reflexiona en medio de su dolor que no es la sangre de la mujer que ama lo que lavará la ofensa, sino la del gobernador. Ha hecho venir a los sospechosos Tom y Sam a su casa. Los encara y les muestra las pruebas que tiene contra ellos. Cuando éstos creen que ya no tienen escapatoria, Renato les dice que quiere unirse a la conjura. Elegirán quien debe matar al gobernador en un sorteo con una urna y papeles con los nombres de cada uno. Es entonces cuando retorna Amelia a quien le piden sacar un papel de la urna. Sale el nombre de Renato. Oscar llega entonces a entregarles a todos invitaciones para el baile de máscaras. Al saber que el gobernador estará presente los conjurados convienen que será allí donde actuarán. Irán embozados y la contraseña será "muerte". Amelia ha adivinado las intenciones de su esposo y se promete a sí misma salvar a Riccardo.

Cuadro II


Despacho de Riccardo que conduce al salón de baile.

Riccardo medita sobre su inútil pasión. Decide que lo mejor es enviar a su mejor amigo de vuelta a Inglaterra con su esposa. (Riccardo.: Forsè la soglia!... Amelia.: Ma se m'è forza). Oscar entra a la escena y le entrega un papel que dice que le dio una dama misteriosa. En el papel Riccardo lee que lo querrán matar en el baile. No hace caso de la advertencia: tiene que ir, para ver por última vez a su amada imposible.

En medio del baile todos están disfrazados. Renato intenta sonsacarle a Oscar cuál es el disfraz del gobernador mientras Amelia encuentra a Riccardo y trata de convencerlo de que se marche por el peligro que corre. Este aprovecha la ocasión para despedirse y anunciarle que ella se marchará pronto con su esposo. Alguien escucha su adiós: es Renato, quien se acerca y apuñala al gobernador. Oscar reconoce al asesino, los presentes lo capturan y lo desenmascaran ante la incredulidad general. Se escuchan clamores de castigo pero el gobernador, que aún vive, pide que lo dejen. Le jura a su amigo que nunca pasó nada entre él y Amelia y que en sus manos está la prueba: la carta de su ascenso donde los envía a otras tierras. Entre el lamento general, el gobernador ordena el perdón para todos antes de morir.





SIMONE BOCCANEGRA

Simón Boccanegra es una ópera con música en un prólogo y tres actos, con música de Giuseppe Verdi, y libreto de Francesco Maria Piave,Giuseppe Montanelli y Arrigo Boito (responsable de la revisión), basado en una pieza teatral homónima de Antonio García Gutiérrez. La versión original fue estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el 12 de marzo de 1857. Dadas las dificultades con la trama original, se representó una versión revisada, con cambios de Arrigo Boito, por vez primera en el Teatro de La Scala de Milán el 24 de marzo de 1881. Esta es la versión, con su escena de la Cámara del Consejo como final del Acto I, que normalmente se representa en la actualidad.



El auténtico Boccanegra

Simón Boccanegra, el auténtico primer Dogo de Génova, no fue un corsario ni hombre de mar, pero su hermano, Egidio Boccanegra, sí lo fue .El dramaturgo español Antonio García Gutiérrez funde ambas figuras históricas en un personaje ficticio único. Fue un representante de las clases plebeyas y comerciantes, y defendió sus intereses frente a la aristocracia. Gobernó en tiempos difíciles e inestables. Tuvo un primer mandato de 1339 a 1344. Fue obligado a dimitir por presiones del partido de los aristócratas. Volvió al poder en 1356 y ocupó el cargo de Dogo hasta 1364 cuando, según las fuentes, fue envenenado.

Argumento

· Época: mediados del siglo XIV.

· Lugar: Génova.


Prólogo

Plaza genovesa, delante del palacio de Fiesco.

Paolo persuade a Pietro para apoyar la candidatura del corsario Simón Boccanegra como Dogo de Génova. Boccanegra acepta la postulación, creyendo que con esto, Fiesco lo dejará casarse con su hija María (a quien ama profundamente y con quien ha tenido una hija), quien es prisionera de su propio padre en el castillo, porque Fiesco, de familia aristocrática, quiere prevenir esa unión con un plebeyo. Pietro se une al apoyo por Boccanegra. Muere María de tremenda soledad y a causa de su encierro, produciendo en su padre dramáticos lamentos, al darse cuenta de la tragedia que él mismo ha provocado. Boccanegra, que ignora la muerte de María, se acerca a Fiesco a rogarle -una vez más- que lo deje estar con ella y le perdone haber quebrantado su esencia virginal al tener una hija. Fiesco, ocultándole la reciente muerte de su hija, le responde que sólo le tendrá clemencia si Boccanegra lo deja criar a su nieta. Boccanegra le cuenta la imposibilidad de complacerlo, pues su hija desapareció de forma misteriosa hacía algún tiempo. Boccanegra irrumpe en el palacio de Fiesco y encuentra el cuerpo inerte de María, mientras afuera, el pueblo celebra su elección como nuevo Dogo.


Acto primero 


Escena 1


Veinticinco años después. Jardín del palacio Grimaldi.

El Dogo ha desterrado a la mayoría de sus enemigos políticos y ha expropiado sus bienes. En el castillo Grimaldi, Fiesco, ha escondido su identidad haciéndose llamar Andrea Grimaldi, y conspira con enemigos de Boccanegra para expulsarlo del trono. Años antes, los Grimaldi adoptaron a la hija de Boccanegra (y nieta de Fiesco), sin conocer este hecho, tras encontrarla huérfana en un convento. La llamaron Amelia Grimaldi, esperando que se convirtiera en la heredera de la fortuna familiar, pues el Dogo había desterrado a sus hijos. Amelia espera a su amado, Gabriele Adorno, un caballero perteneciente a una familia también enemistada con el Dogo. Fiesco y Adorno preparan una revuelta contra el Dogo. Adorno llega y advierte a Amelia de los peligros de la conspiración política. Amelia los previene constantemente contra el odio y la violencia. Llegan noticias de la llegada del Dogo. Amelia, temiendo que vaya a ser forzada a casarse con Paolo Albiani, canciller del Dogo, insta a Gabriele a pedir antes su mano para casarse. Fiesco acepta la unión, confesando que Amelia fue adoptada por los Grimaldi y no tiene herencia alguna. Gabriele la quiere de todas formas, y Fiesco los bendice. Boccanegra conoce a Amelia y pide su mano en nombre de Paolo. Perdona a sus hermanos Grimaldi desterrados (como muestra de buena voluntad para unirla a Paolo), pero ella rechaza la unión con Paolo, alegando su origen incierto. Le cuenta a Boccanegra que fue adoptada y, al comparar imágenes que ambos guardan, cada uno en un medallón, se dan cuenta de que ella es su hija perdida. Al fin reunidos, celebran felices este hecho; pero deciden guardarlo en secreto. Cuando Paolo entra, Boccanegra le niega el permiso para casarse. Paolo, furioso, planea con Pietro secuestrar a Amelia. 


Escena 2

El Senado entra en sesión. Boccanegra intenta convencer a los senadores de que no declaren la guerra a sus rivales de Venecia, pero su apasionada defensa de la paz no es atendida. Afuera resuenan las voces de la revuelta. El Dogo es interrumpido por el grito de la muchedumbre que exige su cabeza. Ordena que se abran las puertas, y la aparición de Boccanegra transforma las protestas del pueblo en aclamaciones. La muchedumbre entra, persiguiendo a Adorno. Gabriele confiesa haber matado a Lorenzino por tratar de secuestrar a Amelia, que le fue ordenado por un alto oficial. Adorno sospecha que ese oficial pudo ser el mismo Boccanegra y está a punto de atacarlo, cuando Amelia intercede y lo detiene. Boccanegra arresta a Adorno esa noche. Sospechando que Paolo es el responsable de haber dado esa orden, destierra al secuestrador anónimo y hace que todos lo maldigan, incluido propio Paolo, que de esta forma se maldice a sí mismo.


Acto segundo

Recámara del Dogo

Paolo y Fiesco discuten planes para matar a Boccanegra. Fiesco se niega. Paolo le cuenta a Adorno que Amelia es la meretriz del Dogo, esperando que con esta noticia Adorno mate a Boccanegra. Mientras tanto, vierte veneno en la bebida del Dogo. Amelia entra y se encuentra con Adorno, quien la acusa de infidelidad. Ella clama amar sólo a Adorno, pero no le explica que Boccanegra es su padre. Éste piensa que el Dogo mandó matar a su familia. Adorno se esconde al entrar Boccanegra. Amelia le confiesa a su padre que moriría por Gabriele Adorno, con lo que Boccanegra lo perdona. Bebe de la bebida envenenada y se echa a dormir. Adorno sale y trata de matar al Dogo, pero Amelia lo detiene. Boccanegra despierta y le confiesa que Amelia es su hija. Adorno le pide perdón y promete luchar por su causa.


Acto tercero

Paolo es condenado a muerte por liderar un levantamiento en contra del Dogo. Mientras que Fiesco es liberado de prisión, Paolo le cuenta que ha envenenado a Boccanegra. Fiesco confronta a Boccanegra, quien entra a la sala, ya desfalleciendo. Simón reconoce a su antiguo rival, pero está feliz de contarle que encontró a su hija, nieta de Fiesco. Este siente remordimiento y le cuenta a Boccanegra sobre el veneno. Adorno y Amelia, recién casados, encuentran al padre y abuelo reconciliados. Boccanegra solicita a Adorno ser su sucesor en el trono, y mientras Boccanegra muere, Fiesco lo proclama nuevo Dogo.

Verdi con el libretista Boito


I VESPRI SICILIANI


Las Vísperas Sicilianas 

Las vísperas sicilianas (con una versión en francés, Les vêpres siciliennes, y otra en italiano, I vespri siciliani), es una ópera en cinco actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en francés de Charles Duveyrier y Eugène Scribe a partir de su obra Le duc d'Albe, que fue escrito en 1838 y ofrecido a Halévy y Donizetti antes de que Verdi acordase ponerle música en 1854. Fue estrenada en la Ópera Garnier el 13 de junio de 1855.
La ópera se basa en hechos históricos que ocurrieron en 1282 y se conocen con el nombre de las vísperas sicilianas, usando material tomado del tratado medieval siciliano Lu rebellamentu di Sichilia.
Aunque no fue la primera grand opera de Verdi para París (la primera fue su adaptación de I Lombardi en 1847 bajo el nuevo título de Jerusalem), el libreto que Verdi usó se había escrito alrededor de 20 años antes en la cúspide de la tradición de la grand opera francesa, que "implicaba que Verdi estaba escribiendo su primera opéra (original) en un momento en el que el género estaba en un estado de cambio".

La versión italiana: I vespri siciliani
Al igual que ocurrió con Don Carlos, que también fue estrenada con un libreto en francés, fue traducida rápidamente al italiano bajo la supervisión de Verdi por el poeta Ettore Caimi con el título Giovanna di Guzman Verdi era consciente de que en Italia en aquella época, habría sido imposible ubicar la historia en Sicilia pero, basándose en la sugerencia de Scribe de cambiar la ubicación, se convirtió en el Portugal de 1640 mientras estaba bajo control español.
Esta versión fue estrenada el 26 de diciembre de 1855 en el Teatro Reggio de Parma.


Les Vêpres fue representada por vez primera en la Ópera de París el 13 de junio de 1855. Su éxito no fue grande . Debido a que la versión original nunca entró en el repertorio estándar, las representaciones "fueron arrastrándose" hasta que Verdi intentó ayudar a su reposición en la Ópera de París el 6 de julio de 1863 revisando algunos de los papeles para cantantes seleccionados. Sin embargo, después de unas pocas representaciones, la ópera desapareció y fue reemplazada por la versión francesa de Il trovatoreLe trouvère. Excepto por una reposición en París en 1863, "desapareció completamente del escenario parisino"
Una tercera versión, en italiano y completa, fue estrenada el 4 de febrero de 1856 en la Scala de Milán, aprobando Verdi la retirada del ballet, algo que era obligatorio en el París de la época. Esta es quizás la más conocida y grabada. En esa temporada 1855/1856 la versión italiana se interpretó nueve veces y, después de 1861 en la nueva era posterior a la unificación, volvió a su nombre original.
En tiempos modernos, se representa sobre todo en italiano con el título de I vespri siciliani, pero la versión en francés se dio en 1994 como parte del "Ciclo Verdi" de la Ópera de Sarasota de todas las obras del compositor.

Argumento
Lugar: Palermo, Italia
Época: 1282

Acto I   


 Plaza Mayor de Palermo
Tebaldo, Roberto y otros soldados franceses se han reunido frente al palacio del gobernador. Brindan por su patria, mientras los sicilianos los observan, infelices por la ocupación.
Elena entra vestida de luto por su hermano ejecutado. Algo bebido, Roberto exige que ella cante, a lo cual accede tranquilamente. Su canción, sobre los peligros de los pescadores y el grito de Dios de "sean burlados los peligros", (Deh! tu calma, o Dio possente / "Viens à nous, Dieu tutélaire" / "Por favor, Dios todopoderoso, calma con Tu sonrisa tanto el cielo como el mar"), sólo incita a los sicilianos a rebelarse contra los ocupantes. Cuando entra Monforte, el gobernador, la gente se calma. Entonces Arrigo anuncia que ha sido liberado de la prisión. A solas con Arrigo, Montforte le ofrece un cargo con los franceses mientras permanezca alejado de Elena. Él lo rechaza, e inmediatamente sigue a Elena dentro del palacio.

Acto II

 Junto al mar
Prócida pone pie a tierra bajando de un pequeño bote de pesca. Queda claro que regresa del exilio y expresa su alegría por el regreso a su tierra y su ciudad natal: O tu Palermo / "Et toi, Palerme" / "Oh, tú, Palermo, tierra adorada..." Está rodeado por Manfredo y otros compañeros y él rápidamente ordena a sus hombres que traigan a Elena y Arrigo ante él (Nell'ombra e nel silenzio / "Dans l'ombre et le silence"/ "En la oscuridad y en silencio"). Los tres planean un alzamiento durante las próximas festividades que será seguidas por los matrimonios de un grupo de jóvenes. Después de que Prócida se vaya, Elena le pregunta a Arrigo qué recompensa busca. Jurando que vengará la muerte de su hermano, no pide más que su amor.
Bethune llega con una invitación de parte de Monteforte para un baile. Arrigo lo rechaza y lo arrestan y sacan a rastras. Guiados por Roberto, un grupo de soldados franceses han entrado en la plaza y han empezado a bailar. La danza se hace más animada, y Roberto hace señales a sus hombres, quienes atrapan a muchas de las jóvenes, llevándoselas a pesar de las protestas de los jóvenes sicilianos. Los rechazados jóvenes son testigos de que pasa un bote lleno de nobles franceses y mujeres sicilianas, todos camino del baile. Prócida y los otros determinan entrar al baile y buscar así su venganza.

Acto III


Escena 1: Palacio de Montforte
Montforte lee un papel de una mujer a la que ha raptado, que revela que Arrigo es su hijo: Si, m'abboriva ed a ragion! / "Sí, ella me despreciaba, ¡y con razón!". Bethune le dice que han traido a Arrigo a la fuerza, pero Montforte se exalta por el hecho de que su hijo esté cerca: In braccio alle dovizie / "Au sein de la puissance" / Entregado a la riqueza, rodeado por honores, un inmenso, horrible vacío..." Los dos hombres se enfrentan y Arrigo queda algo sorprendido por la manera en que lo tratan. Al final, Monforte le enseña la carta escrita por la madre de Arrigo. Abrumado, pero aún desafiante, Arrigo insulta a su padre, quien reacciona enojado cuando el joven se apresura a marcharse: Parole fatale, Insulto mortale / "¡Palabra fatal, insulto mortal! La alegría ha desaparecido...".
Escena 2: Un baile en el palacio de Montforte
Cuando entra Montforte, da la señal para que empiece el baile. Entre el público, pero disfrazados, están Elena, Arrigo y Prócida. Arrigo se sorprende cuando los dos se revelan y declaran su propósito de salvar al joven. Sin embargo, está perturbado al oir que pretenden matar a Montforte y cuando el padre se acerca al hijo, hay cierta advertencia de peligro. Cuando los asesinos se acercan más, Arrigo salta en frente de su padre, justo cuando Elena se acerca. Los sicilianos quedan horrorizados al ver a Arrigo salvado mientras el grupo contempla la situación. Elena, Prócida, Danieli y los sicilianos maldicen a Arrigo mientras los arrastran fuera, mientras que él quiere seguirlos, pero Montforte lo contiene.

Acto IV

  
Una prisión
Arrigo llega a la puerta de la prisión y, por orden de Monforte, espera ser admitido. Contempla la situación en que están sus amigos: Giorno di pianto / "O jour de peine"/ Día de llanto". Traen a Elena y se enfrenta a él. Al final, él admite que Monforte es su padre y ella empieza a desear simpatizar con él: Arrigo! Ah, parli a un core... / "¡Arrigo! Ah, hablas a un corazón predispuesto a perdonar." Sin ver a Arrigo, Prócida se acerca a Elena y revela una carta que le habla de la próxima liberación. Pero Montforte llega y ordena que llamen a un sacerdote y la ejecución de los prisioneros mientras Prócida queda sorprendido al descubrir la verdadera situación de Arrigo. Éste ruega piedad por sus amigos y Montforte se enfrenta a él con una cosa: Dimme sol, di "Mio padre / "Sólo dime una cosa, llámame padre..." Arrigo no dice nada cuando el verdugo aparece y se llevan a la pareja, seguida por Arrigo. Montforte se adelanta para impedir que se una a ellos. Cuando llevan a Elena ante el verdugo, Monteforte perdona a los sicilianos. Más aún, está conforme en el matrimonio de Elena y Arrigo y anuncia al pueblo: "¡De nuevo encuentro a un hijo!". Hay una alegría generalizada.

Acto V


Los jardines en el palacio de Montforte

Mientras los caballeros y las damas se reúnen, Elena da las gracias a todos: Mercé, dilette amiche / "Merci, jeunes amies" /"Gracias, amados amigos". Arrigo llega, exclamando alegre: La brezza aleggia intorno / "La brise souffle au loin" / "La brisa sopla a lo lejos...". Se marcha al encuentro de su padre, pero llega Prócida anunciando un plan para burlar a los enemigos masacrándolos al pie del altar después de que hayan pronunciado los votos. Ella se siente dividida, más aún al regreso de Arrigo, entre su amor y su deber: Sorte fata! Oh, fier cimento! / "¡Destono fatal! ¡Oh, fiero conflicto!". Al final, no puede seguir adelante y le dice a Arrigo que no pueden casarse. Ambos hombres están furiosos con ella por lo que parece traición. Entonces llega Monforte, toma las manos de la pareja, las une, y los declara casados mientras empiezan a tocar las campanas. Esta es la señal para el alzamiento de los sicilianos quienes se lanzan sobre Montforte y los franceses.

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lunes, 13 de agosto de 2012

Tchaikowsky y su ópera "Eugenio Onegin"



Piotr Ilich Tchaikovsky

( Votkinsk, Rusia, 1840 - San Petersburgo, 1893)  

 A pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco, el estilo de Tchaikovsky no puede encasillarse dentro de los márgenes del nacionalismo imperante entonces en su Rusia natal. Su música, de carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias –entre ellas y en un lugar preponderante la del sinfonismo alemán–, aunque no carente de elementos rusos, es ante todo profundamente expresiva y personal, reveladora la personalidad del autor, compleja y atormentada.


EUGENIO ONEGIN 

Eugenio Oneguin (Op. 24) es una ópera en tres actos (7 escenas) con música de Piotr Ílich Tchaikovsky y libreto en ruso de Konstantín Shilovski y Modest Tchaikovsky, hermano del compositor, basado en la novela homónima en verso de Alejandro Pushkin, publicada en 1831.

Alejandro Pushkin
Eugenio Onegin es un ejemplo bien conocido de ópera lírica; el libreto sigue muy estrechamente el original de Pushkin, conservando gran parte de su poesía, a la que  Tchaikovsky añade música de naturaleza dramática. La historia se refiere a un héroe egoísta que vive lo suficiente para lamentar su displicente rechazo del amor de una joven y su descuidada incitación a un duelo fatal con su mejor amigo.
 Tchaikovsky no consideraba la obra propia de un teatro público, así que decidió estrenarla en una función para el Conservatorio de Moscú, a cargo de un grupo de estudiantes, el 29 de marzo de 1879. Hay varias grabaciones de ella, y se representa con regularidad. El título de la obra se refiere al protagonista.




Al principio la idea parecía extrañísima al compositor, según sus memorias; sin embargo, pronto fue interesándose más sobre la sugerencia y creó los escenarios en una noche antes de empezar la composición de la música.
Tchaikovsky usó los versos originales de la novela de Pushkin y eligió escenas que implicaban el mundo emocional y la fortuna de los héroes, llamando a la ópera "escenas líricas." La ópera es episódica; no hay una historia continuada, sólo momentos seleccionados de la vida de Onegin. Puesto que la histroria original era bien conocida, Tchaikovsky sabía que su público podría fácilmente completar los detalles omitidos. Un tratamiento similar se encuentra en La bohème de Puccini. El compositor había acabado la ópera para el mes de enero de 1878.

La primera representación en Hamburgo, el 19 de enero de 1892, fue dirigida por Gustav Mahler, en presencia del compositor. Tchaikovsky fue aplaudido después de cada escena y tuvo que salir a saludar al final. Atribuyó este éxito a Mahler, a quien describió como "no del tipo normal, sino simplemente un genio ardiendo con un deseo de dirigir "


Argumento

 Tiempo: los años 1820
Lugar: En el campo, y en San Petersburgo

Acto I

Escena 1: El jardín de la finca en el campo de Larin
Leonid Sobinov en el rol de Lenski
La señora Larina, una dama rusa, y el aya están sentadas en el exterior: sus dos hijas, Olga la joven y Tatiana la mayor, pueden oírse desde dentro de la casa. Un grupo de campesinos cantan una canción cómica sobre la serenata de la hija de un molinero. Olga es muy risueña mientras que Tatiana es muy melancólica. Tatiana está leyendo una novela romántica y está bastante absorta en ella, pero su madre le dice que la vida real es muy diferente a semejantes historias. Lenski y Oneguin, dos jóvenes, llegan hasta su casa. Lenski, un joven poeta de 18 años, está prometido a Olga, mientras que Oneguin, de 26 años, es un joven elegante y vividor, aunque agradable. Lenski presenta a Onegin a la familia Larin. Inegin al principio queda sorprendido de que Lenski haya elegido a la extrovertida Olga más que a su romántica hermana mayor. Tatiana, por su parte, se enamora de Onegin inmediatamente.
Escena 2: Habitación de Tatiana
Tatiana confiesa a su aya que está enamorada. A solas en su habitación, decide escribir esa misma noche una carta declarándole su pasión, al darse cuenta de que está fatal e irreversiblemente atraída por él (la célebre "escena de la carta"). Cuando la anciana regresa, Tatiana le pide que envíen la carta a Onegin.
 Escena 3: Otra parte de la finca
Onegin llega y ve a Tatiana y le da su respuesta a la carta. Explica, no cruelmente, que él no es un hombre que ame fácilmente y que no es adecuado al matrimonio. Tatiana queda decepcionada e incapaz de responder.

Acto II

Escena 1: El salón de baile en la casa de los Larin
Durante los festejos del cumpleaños de Tatiana, Oneguin está irritado con los campesinos que cotillean sobre él y Tatiana, y con Lenski por haberle convencido de venir. Decide vengarse bailando y cortejando a Olga, su hermana, a la vista de todo el mundo. Lenski está celoso. Olga es insensible a su prometido y aparentemente se siente atraída por Onegin. Hay una diversión, mientras un vecino francés llamado señor Triquet canta algunos pareados en honor de Tatiana, después de lo cual la pelea se hace más intensa. Lenski renuncia a su amistad con Onegin en frente de todos los invitados, y le reta a un duelo, que el otro se ve obligado, con muchas dudas, a aceptar.
Escena 2: A las orillas boscosas de un río, primera hora de la mañana
Lenski está esperando a Onegin, y canta sobre su inseguro destino y su amor por Olga. Llega Oneguin. Ambos son reacios a seguir adelante con el duelo, pero carecen de la capacidad para detenerlo. Onegin dispara contra Lenski y lo mata.

Acto III

Escena 1: En un baile en la casa de un rico noble en San Petersburgo
Han pasado varios años. Oneguin reflexiona sobre la vacuidad de su vida y su remordimiento por la muerte de Lenski. Entra el príncipe Gremin con su esposa, que no es otra que Tatiana, convertida en una gran dama de sociedad, una belleza aristocrática. Gremin canta de su gran felicidad con Tatiana, y los presenta. En este momento, Oneguin queda profundamente impresionado por Tatiana, siente que en realidad siempre estuvo enamorado de Tatiana, y quiere que ella le corresponda.
Escena 2: Sala de recibir en la casa del príncipe Gremin
Tatiana ha recibido una carta de Onegin. Onegin entra y le ruega que lo ame, que se apiade de él. Tatiana se pregunta por qué se siente él ahora atraído por ella. ¿Es debido a su posición social? Onegin es firme al decir que su pasión es real y absoluta. Sin embargo, Tatiana le rechaza porque está ahora casada, aunque le confiesa que todavía lo ama. A pesar de su infelicidad sobre su matrimonio y la falta de pasión por su marido, ella le será fiel. Onegin la ruega, pero al final ella se marcha. Se separan para siempre y Onegin se enfrenta a su amargo y solitario destino.
Piotr Ilich Tchaikowsky

miércoles, 1 de agosto de 2012