lunes, 19 de agosto de 2013

NABUCCO

Nabucco es una tragedia lírica en cuatro partes con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Temistocle Solera, basada en el Antiguo Testamento y la obra Nabuchodonosor, de Francis Cornue y Anicète Bourgeois. Fue estrenada el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán, con Giuseppina Strepponi (quien se convertiría en compañera sentimental y luego esposa de Verdi) en el papel de Abigaille . Se dice que la dificultad del papel causó el declive vocal de la cantante.
Fue compuesta en un período particularmente difícil de la vida del compositor. Su esposa y dos pequeños hijos habían muerto poco tiempo antes y Verdi había prácticamente decidido no volver a componer. El libreto de Nabucco llegó a sus manos casi de casualidad. La composición emprendida casi a regañadientes dio como resultado una obra que cautivó a toda Italia.
Esta ópera fue el primer éxito importante del compositor y con ella se inician los llamados años de galera, en los que compuso a un ritmo frenético, produciendo diecisiete óperas en doce años. El éxito se debe en parte a las cualidades musicales de la obra y en parte a la asociación que hacía el público entre la historia del pueblo judío y las ambiciones nacionalistas de la época. Uno de los símbolos que utilizó, y quizás sigue utilizando, el pueblo para reforzar el ideal independentista fue el coro Va, pensiero, del tercer acto, uno de los pasajes corales más representativos de la época. El número más conocido de la ópera es el "Coro de los esclavos judíos," Va, pensiero, sull'ali dorate / "Vuela, pensamiento, en alas doradas." En su época, los italianos lo asimilaron como un canto contra la opresión extranjera en que vivían. Hoy en día este coro se suele bisar regularmente.
No es fácil conseguir una soprano dramática que pueda medirse con la despiadada tesitura de la malvada Abigail. Ha sido considerado como la caída de numerosas cantantes. Fue caballo de batalla de María Callas en los comienzos de su carrera; lo cantó sólo tres veces; sólo se grabó una vez en vivo, en 1949, pudiéndose oír en la grabación que el "Va pensiero" fue interrumpido por muchos gritos, pero el coro siguió adelante. Cuando se repitió, el público guardó silencio y luego al final mostraron su aplauso entusiasta. Leontyne Price y Dame Joan Sutherland rechazaron cantarlo. Marisa Galvany, Ghena Dimitrova, Dunja Vejzovic, Hilda Holzl y Jadranka Jovanovic y la española Ángeles Gulin (1932-2002) son recientes intérpretes del papel. Maria Guleghina debutó en la Arena de Verona en 1996 con este papel. Se dice que Elenea Souliotis y Anita Cerquetti la cantaron antes de estar preparadas para el papel y su alta tesitura sin duda dañó sus voces. Ciertamente, sus carreras no fueron dilatadas.

Argumento

Parte I: Jerusalén

Interior del templo de Jerusalén

Nabucco entra en Jerusalén. La presencia de una rehén, Fenena, hija menor de Nabucco, puede asegurar la paz (Aria: Come notte a sol fulgente / "Como la noche antes del sol"). Zaccaria confía la seguridad de Fenena a Ismaele, sobrino del rey de Jerusalén y anterior enviado a Babilonia. Aunque Fenena e Ismaele se aman, cuando los dejan solos, Ismaele le urge a ella a que escape antes que arriesgar su vida. La hija mayor de Nabucco, Abigaille, entra en el templo con soldados disfrazados. Ella también ama a Ismaele. Al descubrir a los amantes, amenaza a Ismaele: si no abandona a Fenena, Abigaille la acusará de traición. Entra el propio rey (Viva Nabucco / "Viva Nabucco"). Zaccaria lo desafía, amenazando con matar a Fenena con una daga. Ismaele interviene para salvarla. Nabucco responde ordenando la destrucción del templo, y los judíos maldicen a Ismaele como un traidor.


Parte II: El impío

Escena 1: El palacio en Babilonia
Abigaille ha descubierto un documento que prueba que ella no es la auténtica hija de Nabucco, sino una esclava (Aria: Anch'io dischiuso un giorno / "Yo también una vez abrí mi corazón a la felicidad"). El Sumo Sacerdote de Baal lanza un golpe para poner a Abigaille en el trono, mientras que extiende el rumor de que Nabucco ha muerto en batalla, y ellos dejan a Abigaille cantando la cabaletta: Salgo già del trono aurato / "Estoy preparada para ascender al trono dorado").

Escena 2: Una sala en el palacio en Babilonia
Zaccaria espera a Fenena (Vieni, o Levita / "Traed las tablas de la ley"). Ella se convierte a la religión judía, e Ismaele se reconcilia con los judíos. Sin embargo, se anuncia que el rey ha muerto y Abigaille y el Sumo Sacerdote de Baal exigen la corona a Fenena. Inesperadamente entra el mismo Nabucco, enfadando con ambos lados, tanto con Baal, como con el dios hebreo que él ha derrotado. Se declara a sí mismo Dios. Cuando Zaccaria se queja, Nabucco ordena que maten a los judíos. Fenena dice que ella compartirá su suerte. Repitiendo que él es ahora dios: Non son piu re, son dio / "¡No soy un rey! ¡Soy un dios!"), Nabucco es fulminado por un rayo y pierde sus sentidos.


Parte 3: La profecía

 

Escena 1: Los jardines colgantes de Babilonia
El Sumo Sacerdote de Baal presenta a Abigaille el decreto de muerte contra los judíos y Fenena. Nabucco entra enloquecido, reclamando su trono. Abigaille le convence para sellar el decreto, pero él le pide salvar a Fenena. Le dice a Abigaille que ella no es su verdadera hija sino una esclava. Abigaille se burla de él, destruyendo el documento con la evidencia de sus verdaderos orígenes. Entendiendo que él es ahora un prisionero, ruega por la vida de Fenena. (Dúo: Oh di qual onta aggravasi questo mio crin canuto / "Oh qué afrenta debo soportar en mi ancianidad").

Escena 2: Orillas del río Éufrates
Los judíos añoran su tierra natal: Va pensiero, sull'ali dorate / "Vuela, pensamiento en alas doradas; vuela y asientate en las laderas y las colinas"). Zaccaria de nuevo les exhorta a tener fe: Dios destruirá Babilonia.


Parte IV: El ídolo caído

Escena 1: el palacio en Babilonia
Nabucco se despierta, ha recobrado completamente su razón y su fuerza. Ve que llevan a Fenena, encadenada, a la muerte. Pide perdón al dios de los judíos, y promete reconstruir el templo de Jerusalén y seguir la fe verdadera (Dio di Giuda / "¡Dios de Judá!").

Ghena Dimitrova
Escena 2: los jardines colgantes de Babilonia
Conforme Zaccaria lidera a Fenena y los judíos a la muerte (Va! La palma del martirio......dischius'è il firmamento / "Ve, doncella, y conquista la palma del martirio"...."Oh, ¡el cielo se ha abierto!") en el altar de los sacrificios de Baal, Nabucco entra con la espada en la mano. A una palabra suya, el ídolo de Baal se rompe en pedazos. Nabucco libera a los judíos y asegura que construirá un nuevo templo a su dios. Entra Abigaille, que se ha envenenado y expresa su remordimiento, pidiendo el perdón de Fenena y muere. Zaccaria aclama a Nabucco como el servidor de dios y el rey de reyes.











viernes, 12 de julio de 2013

GAETANO DONIZETTI

El más joven de tres hermanos, Donizetti ( cuyo nombre completo era Domenico Gaetano Maria Donizetti) nació el 29 de noviembre de  1797 en una zona suburbana de Bérgamo, Borgo Canale, ubicado cerca de los límites de la ciudad. Su familia fue muy pobre, sin tradición musical. Su padre fue el conserje de la Casa de empeño del pueblo. Sin embargo, Donizetti recibió alguna instrucción musical de Johann Simon Mayr, párroco de la iglesia principal de Bérgamo, que fue también compositor de óperas exitosas.
Donizetti fue niño cantor, aunque sin la mayor relevancia; sin embargo en 1806 fue uno de los primeros pupilos en la escuela Lezioni Caritatevoli, fundada por Simon Mayr en Bérgamo, gracias a una beca. Recibió formación integral en las artes de la fuga y el contrapunto, y fue aquí donde empezó su carrera operística. Luego de algunas composiciones de menor orden bajo la comisión de Paolo Zanca, Donizetti escribió su cuarta ópera, Zoraïda di Granata. Este trabajo impresionó a Domenico Barbaia, prominente administrador de teatros, quien le ofreció un contrato para componer en la ciudad de Nápoles. Escribiendo también en Roma y Milán, Donizetti logró algún éxito (sus 75 óperas escritas en el espacio de sólo 12 años fueron usualmente éxitos populares, pero por lo general los críticos no eran tan favorables), pero no fue conocido en el ámbito internacional hasta el año 1830, cuando su Anna Bolena fue premiada en Milán. Casi instantáneamente se hizo famoso en toda Europa. L'elisir d'amore, una comedia producida en 1832, vino poco después, y es considerada una de las obras maestras de la ópera cómica, tal como su Don Pasquale, escrita en 1843. Poco después de L'elisir d'amore, Donizetti compuso Lucia di Lammermoor, basada en la novela de Sir Walter Scott, La Novia de Lammermoor. Esta se convirtió en su más famosa ópera, y una de las más altas enseñas de la tradición del bel canto.
Luego del éxito alcanzado con Lucrezia Borgia (1833) y consolidada su reputación, Donizetti siguió la ruta de Rossini y Bellini al marchar hacia París, pero su obra Marino Falerio fue comparada con I Puritani, y regresó a Nápoles para producir su obra maestra ya mencionada, Lucia di Lammermoor. A medida que fue creciendo la popularidad de Donizetti, fueron aumentando sus compromisos, siendo contratado para escribir en Francia y en Italia. En 1843 se mudó a París, luego de que el censor italiano objetara la producción de Poliuto (basado en que tal tema sagrado era inapropiado para el escenario). Allí escribió La fille du régiment, que se convirtió en otro éxito.
La esposa de Donizetti, Virginia Vasselli, dio a luz a tres hijos, de los cuales no sobrevivió ninguno. Antes de cumplirse un año de la muerte de sus padres, murió también su esposa víctima del cólera. Para 1843 Donizetti mostró síntomas de sífilis. Luego de ser ingresado en 1845, fue enviado a París, donde pudo ser atendido. Tras recibir la visita de varios amigos, incluyendo Giuseppe Verdi, Donizetti regresó a Bérgamo, su localidad natal, donde murió en 1848, en la casa de la noble familia Scotti, tras varios años de ser presa de la locura. Fue enterrado en el cementerio de Valtesse, aunque a finales del siglo XIX su cuerpo fue transferido a Bérgamo, a la Basílica de Santa María la Mayor, cerca a la tumba de su maestro Johann Simon Mayr.
Su hermano mayor Giuseppe Donizetti fue nombrado en 1828, en Estambul, director de música militar de la corte del sultán Mahmud II (1808-1839). 
Auto caricatura de Gaetano Donizetti 

La Fille du Régiment

La hija del regimiento (título original en francésLa fille du régiment) es una ópera cómica en dos actos con música de Gaetano Donizetti y libreto en francés de Jean François Bayard y J. H. Vernoy de Saint-Georges, basado en una pieza de Gollmick. Fue estrenada el 11 de febrero de 1840 en la Opéra-Comique de París. Una versión ligeramente diferente en italiano (en traducción de Callisto Bassi: La figlia del reggimento) fue adaptada a los gustos del público italiano.
Esta ópera es famosa por el aria "Ah! mes amis, quel jour de fête!" (a veces referida como "Pour mon âme"), que ha sido considerada el "Monte Everest" de los tenores. Presenta nueve DO sobreagudos y aparece en un momento relativamente temprano de la ópera, dando poco tiempo al cantante para calentar su voz. El estrellato de Luciano Pavarotti se reconoció por una interpretación al lado de Joan Sutherland en el Met, cuando él "saltó sobre el "Becher's Brook" de la cuerda de los DO sobreagudos con un aplomo que dejó asombrado a todo el mundo".
Más recientemente, Juan Diego Flórez interpretó "Ah! mes amis" en La Scala, y, a petición popular, la repitió, rompiendo una tradición de 74 años que prohibía los bises en el legendario teatro de ópera milanés. Repitió su hazaña el 21 de abril de 2008, noche de la inauguración de la producción londinense de 2007 en el Met, con Natalie Dessay como Marie. Esta producción del Met fue retransmitida en vídeo de alta definición a cines por todo el mundo el 26 de abril de 2008


ARGUMENTO 
Tiempo: guerras napoleónicas, hacia el año 1805
Lugar: El Tirol suizo

En el original, los soldados son austriacos, pero en escena se retratan como franceses. La versión italiana se ambienta en Suiza en lugar de en el Tirol) 

Acto Primero

Las montañas tirolesas     

   Paso montañoso del Tirol. Se desarrolla una batalla fuera de escena. El pueblo fronterizo, atemorizado, dirige una plegaria a la Virgen para que llegue pronto la paz. Está terminando la guerra en la que Napoleón ha ocupado la región, y los franceses acaban de lograr la victoria. En su camino hacia Austria, la aterrorizada marquesa de Berkenfeld y su mayordomo, Hortensius, se han detenido en su viaje debido a una escaramuza que ha estallado. Cuando la marquesa oye a los campesinos decir que las tropas francesas se han retirado, ella habla de los groseros modales de los franceses ("Pour une femme de mon nom").
   Llega el 21º regimiento , que dirige Sulpice, y confirma a todo el mundo que sus hombres restaurarán la paz y el orden. Con él llega también Marie, una muchacha huérfana recogida por el regimiento durante la guerra y adoptada como vivandera (esto es cantinera y mascota) e "hija" del regimiento. Marie tiene una educación muy precaria y cuartelera. Su comportamiento es rudo, sin modales de buena urbanidad. Pero Marie es muy buena cantante y lidera la canción del regimiento, que todos corean con mucho entusiasmo.  
   Cuando Sulpice le pregunta por un joven con el que se la ha visto, ella explica que es Tonio, un tirolés que en un barranco le salvó la vida, y que está enamorada de él. Sin embargo, todo el regimiento se cree con derecho a impedir el matrimonio de Marie si el candidato no es de su gusto. Los soldados traen a un sospechoso que merodea el lugar y Marie lo reconoce: es Tonio, el tirolés que le salvó la vida, que dice que había estado buscando a Marie. Ella se adelanta a salvarlo, y mientras él brinda con sus nuevos amigos, Marie canta la canción del regimiento ("Chacun le sait"). Ordenan a Tonio seguir a los soldados, pero él se escapa y vuelve para declarar su amor a Marie (Quoi! Vous m'aimez). Sulpice los sorprende, y Marie debe reconocer ante Tonio que ella sólo se puede casar con un soldado del 21.
Aparece la Marquesa de Berkenfield y le pide a Sulpice escolta para su castillo. Cuando él oye el nombre de Berkenfeld, Sulpice recuerda una carta que encontró cerca de la joven Marie en el campo de batalla. La marquesa pronto admite que ella conoció al padre de la chica y dice que Marie es la hija, largamente perdida, de su hermana que tuvo su desliz con el Capitán Robert, un militar del regimiento. La niña había quedado al cuidado de la marquesa, pero se perdió. Asombrada por las groseras maneras de la chica, la marquesa decide llevársela a su castillo y darle una educación apropiada. Cuando Tonio trata de obtener permiso para cortejar a Marie los soldados se lo niegan, porque no pertenece al regimiento. Tonio entonces decide ingresar en el regimiento y celebra jubiloso el hecho de poder ser militar y marido ("Ah, mes amis").
Muy pronto Sulpice advierte a Tonio que debe entregar a Marie a su tía, la Marquesa que ha venido a buscarla. Marie se ve obligada, entonces, contra su voluntad, a irse a vivir al castillo de la marquesa de Berkenfield. Marie se despide emotivamente de todos diciendo que es necesario partir, dejando en claro que el ingreso de Tonio en el regimiento no le ha servido de nada ("Il faut partir").

Acto segundo

El castillo de Berkenfeld

En el palacio de la Marquesa de Berkenfield, ésta se esfuerza en educar a Marie para que pueda casarse con un rancio aristócrata: el hijo de la duquesa de Crakenthorp. Sulpice también está en el castillo, recuperándose de una herida, y se supone que ayuda a la marquesa en sus planes. La marquesa enseña a Marie una refinada romanza clásica, acompañándola en el piano. Animada por Sulpice, se pone a cantar al ritmo de un contagioso rataplán, rataplán, y la marquesa pierde los nervios (Trío: "Le jour naissait dans la bocage").
Luego, a solas, Marie reflexiona acerca de su desdichada condición y la falta de sentido del dinero y la posición ("Par le rang et l'opulence"). Llegan Tonio y los demás soldados del regimiento, se supone que a la boda de Marie. Todo se transforma en alegría cuando Marie canta junto a ellos una encendida y patriótica canción: "Salut à la France" seguida por una graciosa intervención de Marie, Tonio y Sulpice en que expresan su felicidad de volver a juntarse.
Tonio le confiesa a la Marquesa su amor por Marie y que por la muchacha él se ha hecho soldado. Tonio le pide la mano de Marie, pero la marquesa muy fríamente le pide que se vaya a pesar de que él dice que Marie es toda su vida ("Pour me rapprocher de Marie"). Declara que su sobrina está comprometida con otro hombre y despide a Tonio. Luego la marquesa confiesa secretamente a Sulpice que Marie es su propia hija ilegítima a quien ella abandonó, temiendo su desgracia social.
Hortensius anuncia la llegada del séquito de la boda, encabezado por la madre del novio, la insoportable Duquesa de Crakenthorp con su hijo. Marie rechaza abandonar su habitación, pero cuando Sulpice le dice que la marquesa es su madre, la sorprendida muchacha declara que no puede ir en contra de los deseos de su madre y se muestra conforme en casarse con un hombre al que no ama. Cuando ella va a firmar el contrato de matrimonio, llegan Tonio y los soldados del 21, decididos a resctara a su "hija", impidiendo la ceremonia. Cuando dicen que ella fue vivandera e hija del regimiento, los invitados y la aparatosa duquesa de Crakenthorp se horrorizan. Marie confiesa ante todos su lealtad y cariño para con el regimiento y que a él le debe todo. Entonces la marquesa, conmovida por la bondad de corazón de su hija, detiene la boda y da su permiso para que Marie se case con Tonio. Para celebrar este feliz momento, Marie, Tonio los soldados y todos los presentes cantan una vez más ese patriótico Salut à la France.
 En el original, los soldados son austriacos, pero en escena se retratan como franceses. La versión italiana se ambienta en Suiza en lugar de en el Tirol.




lunes, 1 de julio de 2013

Encuentro en Flores, Asociación Cultural Toscana

El sábado 6 de julio a las 16.30 hs. los esperamos para compartir un anticipado homenaje a Verdi, ya que en octubre se cumplen 200 años de su nacimiento



Aquí compartimos con ustedes este hermoso poster que se
realizó con motivo de conmemorarse el primer centenario de su nacimiento


Les recordamos también que está pendiente el premio del DVD a elección entre los comentarios recibidos sobre el artículo en tres entregas que publicamos sobre Puccini, pueden optar por la versión completa de La Boheme, Tosca, o Turandot




y les dejamos un video para empezar a compartir algo
de la música del maestro,  es un  fragmento  del  Requiem

   interpretado por José Carreras y José Van Dam
           dirigidos por Herbert von Karajan





GIUSEPPE VERDI




Nació el 10 de octubre de 1813 en Roncole, estado de Parma, hijo de Carlos Verdi y Luisa Uttini,
campesinos analfabetos. Muy pronto un mecenas se hizo cargo de Giuseppe, se llamaba Antonio
 Barezzi, era gestor de la Sociedad Filarmónica de Busetto y  propuso ayudarle.

Sus dos primeros maestros fueron el canónigo Don Seletti y el director de la escuela de música
de Busetto, maestro de capilla y organista de la Catedral. En 1832 fue rechazado por el 
conservatorio de Milán a causa de su juventud y de que "sus ejercicios no mostraban especiales
aptitudes para la música". Fue discípulo del compositor milanés Vincenzo Lavigna.

De regreso a Bussetto , en 1833 fue director de la Sociedad Filarmónica. Cuando contaba 25 años
 vuelve a Milán y su primera ópera estrenada fue Oberto conde de San Bonifacio en el año
 1839 en La Scala, no tuvo repercusión alguna. Su ópera cómica Un giorno di regno
 (Un día de reino, 1840) fracasó y, afectado por las muertes de su mujer Margarita Barezzi
y de dos de sus hijos, decide abandonar la composición.

Un año después el director de La Scala lo convence para que escriba Nabucco (1842).
Lo hizo en menos de tres meses y la ópera causó gran sensación, ayudado por el tema de la
cautividad de los judíos en Babilonia que era considerado por el público italiano como una
 alusión a la oposición al gobierno austriaco en el norte de Italia. Apareció la costumbre de
aclamar a Víctor Manuel como rey de Italia al decir "Viva Verdi" ya que el nombre del
compositor era un acrónimo de la frase "Vittorio Emanuele Rè d'Italia".
En muchas de las representaciones de sus óperas se producían verdaderos motines patrióticos
 que requerían la intervención del Ejército. Los voluntarios italianos cantaban algunos números
 de sus óperas cuando iban a luchar contra los austríacos. A estas óperas siguieron
I Lombardi alla prima crociata (1843) y Ernani (1844), que gozaron de gran éxito.

De las 11 óperas siguientes sólo Macbeth (1847) y Luisa Miller (1849) se mantienen en
el repertorio actual de ópera. Rigoletto (1851), Il trovatore (1853) y La Traviata (1853),
 que supusieron su consagración, se encuentran entre las más populares de todos los tiempos.
 Entre las óperas que escribió en los siguientes años se encuentran Las Vísperas Sicilianas
(1855), Simone Bocanegra (1857) Un ballo in maschera(1859), La forza del destino
(1862) y Don Carlo (1867). Aida (1871) fue encargada por el virrey de Egipto
para celebrar la inauguración del Canal de Suez y su estreno se produjo en El Cairo.

Tres años más tarde compuso su obra no operística más importante el Réquiem (1874)
en conmemoración de la muerte del escritor italiano Alessandro Manzoni.
Entre sus composiciones no operísticas destacan la cantata dramática Inno delle nazioni
(1862) y el Cuarteto para cuerda en mi menor (1873) así como un Te Deum, compuesto a
 los 85 años y otras obras religiosas.

Cuando contaba 70 años compuso Otello (1887), con un libreto que el compositor y libretista
 italiano Arrigo Boito había adaptado hábilmente de la tragedia de William Shakespeare.
Cuando parecía que el ciclo del compositor había llegado a su fin , en 1893 presentó
su última ópera : Falstaff .

Llegó a ser diputado y senador y la gente lo adoraba no sólo como músico, sino por su
significado en la lucha por la reunificación de Italia.

Giuseppe Verdi falleció el 27 de enero de 1901 en Milán.


jueves, 13 de junio de 2013

Argumento de "Sansón y Dalila"


Jessye Norman 
interpretando uno de los más bellos fragmentos 
en la historia de la ópera

Sinopsis de la obra
LugarAntiguo Israel.
Épocaaprox. 1150 a. C., en tiempos bíblicos
Acto ILa entrada al Templo de Dagón en la ciudad de Gaza.
Acto IILa vivienda de Dalila en el Valle de Sorek.Dalila seduce a Sansón mostrándose como una mujer sensible y afligida por las barreras étnicas y religiosas que impiden su felicidad. Destaca la maravillosa aria-dúo de Dalila ("Mon coeur s'ouvre à ta voix"), verdadero momento culminante de la obra, la seducción de Dalila y la flaqueza de Sansón.
Acto III. Escena IUna prisión en Gaza.Sansón, ciego y esclavizado mientras hace girar la noria, eleva su famoso lamento al cielo ("O ma misere") y recibe los reproches de su pueblo.

Interludio musical
Acto III. Escena IIInterior del templo de Dagón.Como preparación a la ceremonia pagana, se ejecuta la famosa "Bachanale", extracto musical danzado de gran calidad, donde se muestra toda la bajeza moral de los infieles. Termina la opera con una última invocación divina de Sansón atado a las columnas del templo, y la posterior inmolación del héroe hebreo.

SAMSON ET DALILA

Camille Saint-Saëns
Sansón y Dalila (título original en francés, Samson et Dalila, Op. 47) es una grand opéra en tres actos con música de Camille Saint-Saëns y libreto en francés de Ferdinand Lemaire. Se estrenó en Weimar (Alemania) el 2 de diciembre de 1877, en una versión en alemán, en el Teatro Grossherzogliches ("del Gran Duque", hoy la Staatskapelle Weimar).
La ópera se basa en el relato bíblico de Sansón y Dalila que se encuentra en el capítulo 16 del Libro de los Jueces en el Antiguo Testamento. Es la única ópera de Saint-Saëns que se representa con regularidad. La escena de amor del Acto II en la tienda de Dalila es una de las piezas típicas que definen la ópera francesa. Dos de las arias de Dalila son particularmente bien conocidas: "Printemps qui commence"  "Mon cœur s'ouvre à ta voix" ("Mi corazón se abre a tu voz", también conocida como "Suavemente se despierta mi corazón"), la segunda de las cuales es una de las piezas para recitales más populares en el repertorio para mezzosoprano/contralto.

A mediados del siglo XIX, se produjo un renacimiento del interés por la música coral por toda Francia.
Saint-Saëns ( un admirador de los oratorios de Händel y Mendelssohn)  inició la composición de un oratorio sobre el tema de Sansón y Dalila como se sugiere en el libreto de Voltaire Samson para Rameau. El compositor empezó a trabajar en el tema en 1867, justo dos años después de terminar su primera ópera (y por entonces todavía sin estrenar), Le timbre d'argent. Pero su libretista, Ferdinand Lemaire, marido de una prima de su esposa, le convenció de su potencial teatral.
Saint-Saëns más tarde escribió:
«Una joven pariente mía se había casado con un encantador joven que escribía además versos. Me di cuenta de que era habilidoso y que de hecho tenía un gran talento. Le pedí que trabajara conmigo en un oratorio sobre tema bíblico. “¡Un oratorio!”, dijo él. “No, ¡hagamos una ópera con ello!”, y empezó a escarbar en la Biblia mientras yo seguía delineando el plan de la obra, incluso esbozando escenas, y dejándole a él que hiciera sólo la versificación. Por alguna razón empecé la música con el Acto II, y la toqué en casa a una audiencia selecta que no comprendía nada».
Después de que Lemaire acabara el libreto, Saint-Saëns empezó activamente a componer el Acto II de la ópera, produciendo un aria para Dalila, un dúo para Sansón y Dalila, y algunas piezas musicales pare el coro (algunas más adelante se pasaron al Acto I) durante 1867–1869. Desde el principio, la obra fue concebida como un gran dúo entre Sansón y Dalila con el telón de fondo de una tempestad que se aproximaba. Aunque la orquestación no estaba completa, el Acto II se presentó en una representación privada en 1870 justo antes del estallido de la Guerra franco-prusiana con Saint-Saëns tocando las partes orquestales, que en gran medida eran improvisadas, al piano. La compositora Augusta Holmès (Dalila), el pintor Henri Regnault(Sansón), y Romain Bussine (Sumo Sacerdote) interpretaron los papeles a partir de los guiones de su parte. A pesar de los muchos precedentes, el público francés reaccionó negativamente a la pretensión de Saint-Saëns de poner un tema bíblico en escena. La alarma por parte del público hizo que abandonase seguir trabajando en la ópera durante los siguientes dos años.

En el verano de 1872, no mucho tiempo después del estreno de la segunda ópera de Saint-Saëns La princesse jaune, el compositor marchó a Weimar para ver la primera reposición de El oro del Rin de Wagner bajo la batuta de Franz Liszt, el primer director musical de la ópera y orquesta de corte de Weimar. Liszt estaba muy interesado en producir nuevas obras de compositores con talento y convenció a Saint-Saëns de que terminara Sansón y Dalila, ofreciéndose incluso a producir la obra terminada en el Teatro de ópera Gran Ducal en Weimar. Animado, Saint-Saëns empezó a componer el primer acto a finales de 1872 y trabajó en él durante los años siguientes. Escribió una gran cantidad del primer acto y lo terminó durante un viaje a Argel en 1874.
 Al volver a Francia en 1875, Saint-Saëns presentó el primer acto en París en el Théâtre du Châtelet en un formato similar a la representación del segundo acto en 1870. La obra fue recibida duramente por los críticos musicales y no consiguió suscitar el interés del público. Aquel mismo año la aclamada mezzosoprano Pauline Viardot, para quien Saint-Saëns había escrito el papel de Dalila, organizó e interpretó en una representación privada del acto segundo en casa de un amigo en Croissy, con el compositor al piano. Viardot era una gran admiradora de la obra y confiaba en que esta interpretación privada animaría a Halanzier, el director de la Ópera de París , que había acudido, a montar toda la producción. Aunque Saint-Saëns terminó la partitura en 1876, ningún teatro de ópera en Francia mostró deseo alguno de representar Sansón y Dalila. El apoyo constante de Liszt sin embargo, llevó a que la obra se montase en Weimar en 1877.